La bebida, solamente quiere decir algo que acompaña su comida. Algo que ayuda uno a tragar la carne demasiado seca que preparó su mamá. Pero en el caso de la literatura medieval, la bebida fue una mala manera de alcanzar algo bueno.
En este caso, un monje se emborrachó de vino. En este tiempo, emborracharse era como un símbolo del diablo en la vida de esa persona. Cuando el hombre se dió cuenta de que pasó con el vino, el se puso a rezar a la Virgen María de sus pecados. Ella vino a el, y le ayudó, y por lo malo que pasó y la confiesa del hombre para estar bien con la Virgen María, muchos otros también revitalizaron su amor por ella.
Hoy día, es mucho menos común pensar de conexiones tan religiosas con las bebidas. Aquí y también en Europa, las bebidas son una forma de reconexión entre amigos, o una cosa sobre que gente pasa tiempo charlando. Solamente es una cosa centrada en lo social. Es tan interesante comparar ideas del pasado con las ideas de hoy, y observar el cambio en la religión en conexión con cambio en la vida diaria.
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